Se considera un trastorno de ansiedad en el que el sujeto presenta obsesiones y/o compulsiones.
Las obsesiones definidas por:
1. Pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se experimentan en algún momento durante la perturbación como intrusos e inapropiados y causan una notable ansiedad o molestia.
2. Los pensamientos, impulsos o imágenes no son únicamente preocupaciones excesivas sobre problemas de la vida real.
3. La persona intenta ignorar o suprimir esos pensamientos, impulsos o imágenes o neutralizarlos con algún otro pensamiento o acción.
4. La persona reconoce que los pensamientos, los impulsos o las imágenes obsesivos son el producto de su propia mente (no impuestos desde fuera, como en la inserción del pensamiento).
Las compulsiones definidas por:
1. Conductas (p. ej., lavarse las manos, ordenar, comprobar) o actos mentales (p. ej., orar, contar, repetir palabras en silencio) repetitivos que la persona se siente impelido a realizar en respuesta a una obsesión o de acuerdo con reglas que deben aplicarse de forma rígida.
2. Las conductas o actos mentales están dirigidos a evitar o reducir la molestia o a evitar algún acontecimiento o situación temidos; sin embargo, estas conductas o actos mentales o bien no están conectados de una forma realista con aquello que intentan neutralizar o evitar o bien son claramente excesivos.
En algún momento durante el curso del trastorno, la persona ha reconocido que las obsesiones o las compulsiones son excesivas o poco razonables y que causan una molestia notable, consumen mucho tiempo (llevan más de una hora al día) o interfieren de forma significativa con la rutina normal de la persona, con el funcionamiento laboral o con sus actividades sociales habituales o las relaciones con los demás.








