Con trastornos del estado de ánimo nos estamos refiriendo a las perturbaciones o cambios en el estado emocional de la persona tanto las observables y objetivas como las subjetivas, y tanto las que suponen un estado de ánimo deprimido como las que provocan un estado anormalmente elevado o eufórico.
Aunque casi todo el mundo experimenta fluctuaciones del estado de ánimo a lo largo de un periodo determinado de tiempo, estos sentimiento son, normalmente, respuestas emocionales adecuadas a las circunstancias personales. Cuando uno se enfrenta a acontecimientos negativos o frustrantes, es natural un período de tristeza y de dudas sobre uno mismo. De igual manera, la alegría y una renovada seguridad debidas a un ascenso, unas vacaciones, un nuevo amor, son respuestas apropiadas a esas circunstancias positivas.
La diferencia con los trastornos del estado de ánimo no está en que no exista un suceso que explique la respuesta emocional, sino en la intensidad de ese estado de ánimo, en su duración y en su impacto en la vida de la persona.








