El mal humor puede ser un síntoma de tristeza que combinados con otros síntomas podría esconder una depresión. El mal humor en la primera infancia generalmente esta asociado a la necesidad de demostrar el querer satisfacer una necesidad real. Los niños pequeños no cuentan con las destrezas del lenguaje para expresar lo que quieren o
necesitan y entonces se comportan mal por estar cansados o con hambre. Pero cuando un chico se caracteriza por su mal humor (llanto, caprichos, agresividad, descontento, desgano, falta de interés, malas contestaciones...) y en consecuencia por un comportamiento inadecuado, debemos pensar que algo no está funcionando bien en su vida.
Es un síntoma detrás del cual se esconde algún conflicto, problema o preocupación, es la manera que encuentra el chico para expresar que algo le esta pasando, llamando la atención por medio de su mal humor.
Debemos estar atentos a que si un niño está triste no tiene necesariamente que estar deprimido. Pero, si este estado de ánimo depresivo o la tristeza interfiere en la actividad social, en la vida familiar y escolar o con el interés por las cosas, podemos estar ante una depresión infantil.








